Asistido por Jorge Martínez López y Francisco Rodríguez -Caracalla-, en 1937 José Clemente Orozco finalizó los murales El hombre creador y rebelde y El pueblo y sus falsos líderes.
En 1935 el maestro empezó a trabajar con los bocetos para los frescos del Paraninfo. La composición del mural de la cúpula representó un mayor grado de dificultad porque, por primera vez, se enfrentó al uso de la perspectiva en una superficie cóncava.