Un lugar sin nombre

Es el único con lenguaje de señas

Un lugar sin nombre, una obra de la compañía Colectivo Ruta 45 en colaboración con Cine Tonalá de Tijuana. Dirigida a público adolescente y adulto.
Diseñada para disfrutarse en casa, la puesta en escena versa sobre la transformación de los espacios de acuerdo con las diferentes situaciones que viven los personajes, es decir, la casa pasa a convertirse en un lugar cambiante, según el barómetro anímico de cada uno, a veces puede ser un lugar de paz y en otras un espacio terrorífico.

Miguel llega a vivir con su novia, Sara, y la mejor amiga de ella, Andrea; a su llegada, el departamento que comparten empieza a registrar un efecto variable, adoptando la forma y las dimensiones del ánimo que experimentan sus habitantes. El arribo de Miguel se da en el contexto del encierro forzado por la pandemia que azota al país; confinados en ese espacio, los tres caracteres se encuentran, chocan y ¿se transforman?… o tal vez sólo muestran su verdadero ser.