La última función

El confinamiento al que nos hemos sometido como consecuencia de la pandemia ha afectado particularmente al mundo del teatro como quizá nunca antes. Ese aislamiento puede ser físico, pero jamás será emocional ni social.

Este proyecto parte de la idea de colaborar con artistas en distintos lugares del mundo para compartir ese sentimiento en común que nos detona el temporal coma de las artes escénicas. A partir del texto manifiesto que Roland Schimmelpfennig dió a conocer en Europa al principio de la pandemia, comenzamos a trabajar con la idea de lo “teatral” en lo cotidiano, lo íntimo, para representarlo en imágenes. Descubrimos en el camino, también, la posibilidad de reconstruir escenografías en miniatura con el material real presente en casa. Integramos la presencia viva del vestuario en una bodega en Bogotá que está por cerrar debido a la crisis. Invitamos a un compositor para crear el sonido representativo de las emociones en encierro. Y contamos con la presencia en el texto de Adriana Jácome, actriz cubana radicada en Alemania, y José Sanchis Sinisterra desde su estudio en España a través de su computador. El resultado es una pieza que nos habla directamente del dolor por el teatro, las vicisitudes del confinamiento y la necesidad del reencuentro.

Dirección y montaje:
Humberto Busto

Dirección artística y realización de maquetas y “teatralidades” de lo cotidiano/México:
Juan José Tagle Briseño

Taller de vestuario y coordinación video/Colombia:
Sebastián Romero

Música original:
Alberto Vázquez Fortis

Con la participación de:
Adriana Jácome, Roland Schimmelpfennig, José Sanchis Sinisterra y Humberto Busto.

Traducción:
Adriana Jácome

Cámara Berlín:
David Garbi

Diseños de maquetas originales e inspirados en:
Rolf Boerzik, Katrin Brack, Bob Wilson, Jan Pappelbaum y Aleksandar Denic.