Desde sus primeros pasos, La Barranca ha sabido mantener cautiva a una fervorosa legión de seguidores que los ha instituido como una banda de culto. José Manuel Aguilera (guitarra y voz), Federico Fong (bajo) y compañía, estarán de nueva cuenta en Guadalajara para retribuír a esos devotos fans con un presentación especial, de la que ellos, formarán parte medular.
En esta ocasión, La Barranca presenta Respuestas sin Pregunta, un concierto en el que las canciones que tocarán serán elegidas por participación directa de su público. Para ello, la banda convoca a sus seguidores a que envíen por correo electrónico a cortesias@labarranca.com.mx, las tres canciones que les gustaría escuchar esa noche, escogidas dentro del amplio repertorio de la banda. Con ellas se conformará el programa de esa noche. Adicionalmente, de entre los participantes, se elegirán al azar 20 nombres, quienes serán invitados al concierto por cortesía de La Barranca. Los detalles de esta mecánica pueden consultarse en la página oficial de la banda: www.labarranca.com.mx
Actualmente, La Barranca continúa con la promoción de su séptimo disco de estudio Providencia, el que ha presentado en las principales ciudades de México y Estados Unidos. El disco fue producido por La Barranca en compañía de Eduardo del Águila, quien se ha convertido en su productor e ingeniero de audio de cabecera, y fue grabado en el Submarino del Aire.
Paralelamente, La Barranca editó Construcción. Un inesperado disco de música instrumental derivado de Providencia, que muestra otra cara totalmente diferente de su música. “Es como si en la película que es Providencia hubiéramos puesto otra cámara, filmando desde un ángulo inusual. De tal suerte que ahora los actores secundarios de esta música (y hasta los extras), toman los roles estelares”, explican. El disco está complementado con grabaciones adicionales y varias piezas inéditas.
Por otro lado, en septiembre del 2008, se presentó a los medios de comunicación el libro La vida en La Barranca. Esta obra fue escrita por el periodista y crítico David Cortés, quien dedicó cuatro años de su vida para plasmar de su puño y letra lo más trascendental y revelador de los creadores de “Día negro” y “Animal en extinción”.
La historia de La Barranca inició en 1994 cuando José Manuel Aguilera y Federico Fong grabaron algunos temas como “Al final de la playa”, “Los muertos”, “El sur” y “Tu boca”. Su primer tocada fue en 1992 y compartieron escenario con Doctor Fanatik en un proyecto de música y performance llamado La Suciedad de las Sirvientas Puercas, también tocó Alfonso André, con quien ya habían trabajado.
Al disolverse, José Manuel invitó a Federico a unirse a la agrupación Sangre Asteka. Con esta banda, Aguilera lanzó un disco en 1990 al lado del acordeonista Humberto Álvarez. A finales de 1993, Fong abandonó las filas de la banda. Un año después, 1994, la Sangre Asteka llegó a su fin. Tras la desilusión, los músicos se juntaron para componer y trabajar en nuevas canciones. De estas, nacieron “Reptil”, “Quémate lento” y “Esa madrugada”, entre otros. Su segundo paso fue encontrar un baterista, fue así que invitaron a Alfonso André. Ya conformado como trío, se embarcaron en un viaje lleno de grandes sonidos musicales.
Para 1996 lanzaron su primer disco llamado El Fuego de la Noche, que contó con la participación de la cantante Cecilia Toussaint. Esta placa fue considerada como el mejor disco del año por la crítica especializada. Tras este exitoso paso, Saúl Hernández y Alfonso André invitaron a José Manuel y Federico a participar en su nuevo proyecto musical llamado Jaguares. Con ellos grabaron el disco El Equilibrio de los Jaguares.
Después de una extensa gira con La Barranca y Jaguares, José Manuel y Federico retoman el camino de su agrupación. Para 1997, gestaron su segundo vástago, Tempestad, que incluyó la presencia formal en la banda de Jorge Cox Gaitán. Este material los posicionó como una de las mejores bandas del rock mexicano.
A mediados de 1999 lanzaron Rueda de los Tiempos. Uno de los músicos invitados en éste disco fue Alejandro Otaola, guitarrista de Santa Sabina. Una vez más, esta producción destacó por su excelsa sonoridad y ejecución.
En el 2001, La Barranca realizó una pausa. Federico se mudó al extranjero mientras que José Manuel lanzó su primer disco solista Yendo al Cine Solo. Más tarde, en el 2004, con la incursión de Alonso Arreola en el bajo, Alejandro Otaola en la guitarra y José María Arreola en la batería, el cuarteto dio a luz a Denzura. A este le siguió el EP, Cielo Protector y posteriormente El Fluir.