Una representación abstracta de la anatomía, donde la búsqueda del equilibrio es constante, es la premisa de Autorretrato: cuatro estudios sobre la figura humana, el último trabajo coreográfico de la bailarina tapatía, Alfonsina Riosantos. Mediante la expresión corporal, la artista rescata la esencia estética corporal y la presenta a manera de una pintura en movimiento.
El montaje está dividido en cuatro pasajes de baile, cada uno enfocado a la expresión de una parte del cuerpo en específico (estudio de manos, estudio de pies, estudio de rostro y estudio de figura humana). Está inspirado en el cuadro Lección de anatomía del doctor Deyman, del pintor holandés Rembrandt.
“Me apoyo de la figura emblemática del árbol como símbolo de lo bello. La metáfora se gesta entre la raíz que cruza largas galerías de sombras mientras el árbol se yergue en la luz. Así, luz y oscuridad entablan su diálogo eterno, su propia danza”, refiere Riosantos en relación a la obra.
Autorretrato ya ha sido presentada en un par de ocasiones en el Teatro Degollado y en el patio principal del Ex Convento del Carmen, donde tuvo gran aceptación por parte del público tapatío.
Alfonsina Riosantos
Comenzó sus estudios en danza contemporánea y ballet clásico en la Universidad de Guadalajara. Es egresada de la carrera Profesional Medio en Danza del CEDART. Actual becaria del Fondo Estatal para la Cultura y las Artes en la modalidad “Desarrollo Artístico Individual y del FONCA en el 2000.
Durante algunos años, formó parte de las filas de la compañía de danza experimental de Lola Lince. Ha participado en algunos de los más importantes festivales de danza a nivel nacional e internacional como el EINCE, el Festival Internacional de Danza Contemporánea de San Luis Potosí, el Avant-Garde en Mérida y Festival de Danza en Managua, Nicaragua.
Desde 2003, Alfonsina Riosantos creó su propia compañía enfocada dancística, siendo Autorretrato su sexto montaje. En sus montajes, la fragilidad del ser humano, la íntima relación del artista con el espacio en que se desarrolla y la expresividad del cuerpo enfermo, son elementos recurrentes. |