No existen cuestionamientos existenciales, ni siquiera intrincados y complejos temas en cada uno de los trazos. Lo que realmente le da vida a cada cuadro es el simple placer de pintar, una vocación que le da sentido a la vida y que sin mensaje de por medio le deja al observador, la misión de crear y alimentarse en ese pequeño universo enmarcado. Esto forma parte de la concepción pictórica del artista tapatío Alejandro Ontiveros, quien estrenará su novena exposición individual titulada Imaginario.
La muestra está integrada por doce piezas de mediano y gran formato, diez son cuadros en acrílico sobre tela y dos son dibujos donde se utilizó la técnica del grafito sobre tela. La fantasía y el surrealismo son los elementos principales de Imaginario, donde las quimeras, los duendes, hadas, animales y figuras humanas se conjuntan y en algunos casos se mimetizan para convertirse en algo único.
En Imaginario Alejandro Ontiveros utilizó un colorido muy vivo, iniciando con los tonos tierra, que es una gama que comprende cinco tonos. Otros colores que destacan son los ocres y rojos óxidos, los cuales utilizó para realizar un bosquejo inicial, y en cuanto a los tonos puros agregó los rojos y azules.
En las obras de Ontiveros persiste la intención - a veces velada en otras ocasiones más directa- de rendir un homenaje a algunos pintores e ilustradores que lo han influido y a los cuáles admira profundamente como Salvador Dalí, Boris Vallejo y Luis Nishisawa.
Sus exposiciones las describe como los eslabones de una cadena, donde se ha seguido una línea en cuanto a la temática, aunque los cuestionamientos han variado de una a otra. En Imaginario destacan el surrealismo, los ambientes extraños y las situaciones un tanto insólitas. En su anterior muestra pictórica abordó el erotismo a través de la figura de la mujer y en esta nueva serie la retoma. “Creo que tengo la idea en mi cabeza de que el cuerpo femenino es algo perfecto, de hecho es mucho más bello que el masculino y no lo digo por mi condición de hombre”, dice Ontiveros.
Para el pintor lo más importante al momento de que se observe su trabajo, es que al menos una persona se identifique con su propuesta, con el trazo mismo. “Yo me quedaría satisfecho, podría considerar de que ya he cumplido mi tarea, el dejar un buen sabor de boca, mínimo a un ser humano”, puntualiza.
Entre los planes a futuro del pintor se encuentra presentar una exposición solamente de dibujo, para lo cuál ya está trabajando y espera montarla el próximo año; en ella pretende abordar la figura femenina, situándola en los ambientes eróticos que ha explorado con anterioridad.