Ubu Rey
Teatro Experimental

 

Una pareja de hombre y mujer, cínicos tiranos, sucumben ante la seducción del poder, conspiran y se ungen como reyes para luego instalar un gobierno de incongruencias, ilógico; en el trayecto surgen cuestionamientos de género y del rol que debe seguir cada uno dentro de esta relación recién iniciada en la carrera por el poder.

La historia de estos mandamases se retrata en Ubu Rey, obra dramática del francés Alfred Jarry, que es considerada como piedra angular del teatro del absurdo y la cual será llevada a escena por el grupo tapatío Teatro Teatro, durante una breve y única temporada.

Beto Ruiz dirige en versión libre esta puesta (que originalmente fue estrenada en París, en 1896), cuya adaptación corrió a cargo del propio Ruiz, de Guadalupe Ortiz, y de los actores de este montaje, Justina Tomczak y Andrés David.
Ubú es un padre ignorante, incapaz, despreciable, que, presionado por la ambición de su mujer, es capaz de adueñarse del poder para luego eliminar a todos los que contribuyeron a ubicarlo en el trono de Polonia.

El proyecto, que goza de una beca del CECA, significó un reto en la prolífica carrera como teatrero de Ruiz, por lo que está de pláceme al llevarla frente al público. ”Tenía en el almanaque de pendientes la puesta de este espectáculo. Es un texto clásico dentro del teatro del absurdo, del que todo el mundo habla pero francamente pocos conocen y pocos se arriesgan a montarlo”, dijo orgulloso el director.

El poco atrevimiento para llevar al tablón la obra de Jarry, según explicó Ruiz, es causado en parte por la complejidad de la historia y los requerimientos técnicos y humanos para su representación. Además de que la obra requiere más de 20 personajes, “tienes que recurrir a tus propias herramientas, para reconstruir la teatralidad. Toda esa resignificación en el tono del absurdo es un trabajo pesado, porque el último lugar al que tienes que caer es a la ilustración. Hay que sudar bastante y arriesgar a los actores para lograrlo”.

De esa reinterpretación surgió la adaptación a sólo dos personajes (madre Ubu y padre Ubu), y toda la carga escénica recae en Andrés David, en la actriz polaca Justina Tomczac y en el desarrollo en un foro íntimo, donde las butacas están sobre el escenario. “La adaptación es una versión bastante libre, con algunos elementos mexicanos, que no mexicanistas, pero que están vinculados en algunos términos de lo que para mí es el manejo del poder en México. Los personajes alrededor de ellos [los Ubu] pasan a un segundo plano. Nos centramos fundamentalmente a la relación padre, madre y poder, como en ese triángulo amoroso”, apuntó el director.

Sexualidad y sensualidad. Estos tópicos salpican el montaje, y el texto los aborda para representar otro de los terrenos en el que también se reproducen los esquemas de poder. “En esa relación erótica entre padre Ubu y madre Ubu comienza la manipulación de poder a gran escala. En la cama se tejen las grandes ideas para poder, después, destronar políticamente a quien se quiera”, dijo Ruiz.

Al final, comenta Beto, el público vivirá una experiencia intensa en el escenario, sin referencias inmediatas con la realidad, pero dotada de elementos que le permitan recrear un nuevo panorama en un nivel cercano a lo fantástico. “Tiene que ver más con los sueños, con las pesadillas. Que tengan un sueño como en rosa mexicano, una alucinación rosa mexicano”.


Ubu Rey
Del dramaturgo francés Alfred Jarry
Versión libre dirigida por Beto Ruiz

Única temporada
19 y 26 de julio a las 20:30 horas

Teatro Experimental de Jalisco
Av. Calzada Independencia Sur (sin número).
Núcleo Parque Agua Azul.
Costo: 90 pesos general. 50 pesos estudiantes y maestros